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Esta charla la di junto con Pepón Jover en el
Centro Borja en San Cugat, Barcelona, organizado
por Cristianisme i Justícia.
¿Qué es la espiritualidad?
Antes de entrar en la espiritualidad vinculada
al trabajo, me gustaría que nos hiciéramos esta
pregunta... ¿Qué es para nosotros la
espiritualidad? ¿Cómo la vivimos?
Aportaciones de los asistentes:
·
Es un estado, interioridad, algo desconocido
pero que existe y que lleva a actuar y ver la
vida de una determinada manera.
·
Misterio tremendo, lo Santo.
·
Fuerza vital (Espíritu Santo) que está en todo y
en todos. Tomar conciencia de que estoy en esa
fuerza vital que nos interrelaciona.
·
Asociado a una fuerza, un misterio. Llegas a
través del silencio y la oración. Te cambia el
color de todo lo que percibes.
·
Fuerza, misterio (oración, silencio) que lleva a
cambiar el color.
·
Cuando he enfermado me ha llevado hacia la
salud.
·
Más espontáneo de lo que nos creemos. Es una
dimensión a parte de espacio y tiempo. No es
tanto de búsqueda sino de aparición espontánea.
Permite desubicarnos y potenciar las otras
variables.
·
Va unida a una experiencia, experiencia de
plenitud aunque sea dolorosa. Donación, paz,
felicidad (experiencia muy profunda).
·
Relacionada con el trabajo por la sensación, lo
has aprendido en comunidad, familia, mirar más
allá, transformar dificultades en oportunidades.
·
Misterio que te da plenitud, misterio tremendo i
fascinante que te descentra y lanza hacia donde
está la debilidad en nuestro mundo.
·
Lo que tú eres, tus valores, ideas que tienes,
lo que quieres hacer en la vida, lo que crees.
Que te coge por dentro y te hace sacar afuera.
·
Lo que te identifica, te da sentido y te revela
a ti mismo.
·
Antes pensaba que era vertical. Ahora, veo que
está en todos, en nosotros. Hay que estar
atento. La veo mucho en la relación con los
otros y también mirándome a mi. Asombro,
recibido. Al recibir, al dar… tiene algo de
fascinante.
·
Para orientales dejarse sorprender por el
Misterio. Por los occidentales, entender el
Misterio.
·
Una experiencia de relación con Dios y con los
hermanos, con la sociedad, el mundo en que
vivimos y el Dios que nos presenta Jesús. A
través de los Ejercicios de San Ignacio. Es una
fuente de conflicto, luchas, inquietud. Allí
está la verdadera Vida (vida Jhs
ßànuestra
vida).
Nuestras respuestas, diversas y personales son
para cada uno de nosotros las que cuenta de
verdad, ya que cuando expresamos lo que pensamos
y sentimos, solemos reflejar nuestras
necesidades e inquietudes personales y
específicas. También si las vamos haciendo de
vez en cuando veremos que las respuestas van
creciendo y cambiando con nosotros a medida que
nosotros evolucionamos como personas cada vez
más conscientes y con puntos de vista que se va
ampliando, enriqueciendo y ganando en
perspectiva.
Una respuesta pragmática inamovible, iría contra
la esencia misma de la espiritualidad. La
definición que se encuentra en el diccionario:
relativo al espíritu que a su vez se define como
sustancia incorpórea, nos transmite su
inclusividad y amplitud ya que la proporción en
el universo de corpóreo e incorpóreo salta a la
vista...
La espiritualidad está en todo, y todos somos
espirituales. Yo suelo hacer una distinción
entre espiritual y religioso ya que aunque se
complementan como todo lo que va más allá de lo
palpable, tienen sus diferencias. De hecho
podemos decir que la espiritualidad lo incluye
todo incluso lo no religioso.
Veamos el universo reflejado en palabras de
David Bohm, físico cuántico:
La materia visible que existe en el orden
explícito y que comprende nuestro mundo
tridimensional, no puede describirse sin hacer
referencia al orden implícito desde el cual
emerge.
El orden
implícito es la fuente de nuestros mundos
físicos y mentales y surge de un terreno más
profundo llamado el orden superimplícito.
Existen
órdenes cada vez más profundas (super-superimplícito,
super-super-superimplícito ad infinitum)
que se unen en un holomovimiento. Este es el
terreno infinitamente-dimensional del Todo Lo
Que Es.
Desde el
punto superimplícito que lo contiene todo, el
universo es un despliegue desde la totalidad
hasta la singularidad.
Entonces deducimos que todo menos lo material es
espíritu y es la fuente de todo lo visible y
palpable. Y así como la materia es causada y
finita, el espíritu no lo es siendo infinito y
causal. Podríamos decir que aunque no seamos
conscientes de ello o pensemos todo lo
contrario, la materia siendo la expresión más
densa del espíritu, es elevada por él. La
materia se dignifica a través de su lado
espiritual que no es nada más que su lado
superior, su lado perfecto. Cada vez que la
materia cumple su misión o aquello para lo que
sirve, está siguiendo el dictado espiritual
específico y pertinente.
El trabajo
es lo que nos da la oportunidad de elevar
nuestra existencia aquí en la tierra de una
forma pragmática, es lo que nos proporciona el
aprendizaje necesario para ser cada vez más
capaces, con más aptitudes. A través del
trabajo nos significamos y aunque no seamos
conscientes de ello, el trabajo, sea el que sea
realiza y dignifica. No es el qué sino el cómo.
Por otro
lado ningún trabajo tiene límites ni fronteras,
ya que aunque aparentemente trabajemos, aislados
y de una forma totalmente individual apartados
de todo, lo que se está realizando tiene
consecuencias imperceptibles que van más allá de
lo local de una forma real pero sutil ampliando
nuestros horizontes por encima de cualquier
proyecto personal.
Este lado
del trabajo, estas particularidades que
transforman aunque muchas veces
inconscientemente, son el propio engranaje de la
espiritualidad materializándose.
¿Cómo vivir
esto de una forma pragmática? ¿Cuál es nuestro
punto de partida? El punto de partida tiene que
ser la puesta en práctica de nuestras creencias
y nuestros valores. Y estos nos tendrían que
llevar a una acción consecuente y consciente
dentro de cualquier marco. Nuestra conexión con
lo espiritual está en nuestra capacidad para
elevarnos y a su vez elevar nuestro entorno:
tanto personal, familiar, social y por supuesto
laboral.
Desde esta
base, desde el potencial que se halla en
cualquier acontecimiento para ser vivido de una
forma transformadora y no rutinariamente
repetitiva, nos libramos del enganche a lo que
había sido apropiado ayer pero que debido al
impulso evolutivo ya se ha convertido en caduco
e inapropiado hoy. Entonces podemos entrar en
la dinámica de la creatividad que es el terreno
de lo espiritual y que no es nada más que el
reconocimiento de nuestras aptitudes en
desarrollo que nos capacitan a superarnos
continuamente. Lo espiritual vivido desde el
marco individual está en constante evolución
buscando horizontes mayores que suelen venir de
perspectivas cada vez más elevadas. Esta
búsqueda nos permite encontrar nuevas
capacidades y nuevas formas de hacer. De esta
manera nos convertimos en la expresión coherente
y palpable de ese algo más que se puede llamar,
interés, dedicación, seriedad, honestidad,
autenticidad y un montón de adjetivos que sólo
están reflejando espiritualidad.
Preguntas de reflexión:
¿Fomentamos
la autonomía y la autorrealización?
¿Nos
implicamos y participamos en la tarea?
¿Creamos
apertura hacia la cooperación, la flexibilidad y
la creatividad?
¿Equiparamos
los valores intangibles a los tangibles y
colocamos valores espirituales por encima de los
tangibles?
¿Reconocemos
la importancia de los valores humanos sobre el
concepto de “ganar”?
¿Damos
importancia tanto al proceso como al producto?
¿Es tan
importante lo cualitativo como lo
cuantitativo?
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