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¿Qué es la espiritualidad?

@ Anji Carmelo

 

+ anjicarmelo@wanadoo.es

 

Mayo 2004

 

 

 

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Esta charla la di junto con Pepón Jover en el Centro Borja en San Cugat, Barcelona, organizado por Cristianisme i Justícia.

¿Qué es la espiritualidad?

Antes de entrar en la espiritualidad vinculada al trabajo, me gustaría que nos hiciéramos esta pregunta... ¿Qué es para nosotros la espiritualidad?  ¿Cómo la vivimos? 

Aportaciones de los asistentes:

·        Es un estado, interioridad, algo desconocido pero que existe y que lleva a actuar y ver la vida de una determinada manera.

·        Misterio tremendo, lo Santo.

·        Fuerza vital (Espíritu Santo) que está en todo y en todos. Tomar conciencia de que estoy en esa fuerza vital que nos interrelaciona.

·        Asociado a una fuerza, un misterio. Llegas a través del silencio y la oración. Te cambia el color de todo lo que percibes.

·        Fuerza, misterio (oración, silencio) que lleva a cambiar el color.

·        Cuando he enfermado me ha llevado hacia la salud.

·        Más espontáneo de lo que nos creemos. Es una dimensión a parte de espacio y tiempo. No es tanto de búsqueda sino de aparición espontánea. Permite desubicarnos y potenciar las otras variables.

·       Va unida a una experiencia, experiencia de plenitud aunque sea dolorosa. Donación, paz, felicidad (experiencia muy profunda).

·        Relacionada con el trabajo por la sensación, lo has aprendido en comunidad, familia, mirar más allá, transformar dificultades en oportunidades.

·        Misterio que te da plenitud, misterio tremendo i fascinante que te descentra y lanza hacia donde está la debilidad en nuestro mundo.

·        Lo que tú eres, tus valores, ideas que tienes, lo que quieres hacer en la vida, lo que crees. Que te coge por dentro y te hace sacar afuera.

·        Lo que te identifica, te da sentido y te revela a ti mismo.

·        Antes pensaba que era vertical. Ahora, veo que está en todos, en nosotros. Hay que estar atento. La veo mucho en la relación con los otros y también mirándome a mi. Asombro, recibido. Al recibir, al dar… tiene algo de fascinante.

·        Para orientales dejarse sorprender por el Misterio. Por los occidentales, entender el Misterio.

·        Una experiencia de relación con Dios y con los hermanos, con la sociedad, el mundo en que vivimos y el Dios que nos presenta Jesús. A través de los Ejercicios de San Ignacio. Es una fuente de conflicto, luchas,  inquietud. Allí está la verdadera Vida (vida Jhs ßànuestra vida).

Nuestras respuestas, diversas y personales son para cada uno de nosotros las que cuenta de verdad, ya que cuando expresamos lo que pensamos y sentimos, solemos reflejar nuestras necesidades e inquietudes personales y específicas.  También si las vamos haciendo de vez en cuando veremos que las respuestas van creciendo y cambiando con nosotros a medida que nosotros evolucionamos como personas cada vez más conscientes y con puntos de vista que se va ampliando, enriqueciendo y ganando en perspectiva.

Una respuesta pragmática inamovible, iría contra la esencia misma de la espiritualidad.  La definición que se encuentra en el diccionario: relativo al espíritu que a su vez se define como sustancia incorpórea, nos transmite su inclusividad y amplitud ya que la proporción en el universo de corpóreo e incorpóreo salta a la vista...

La espiritualidad está en todo, y todos somos espirituales.  Yo suelo hacer una distinción entre espiritual y religioso ya que aunque se complementan como todo lo que va más allá de lo palpable, tienen sus diferencias.  De hecho podemos decir que la espiritualidad lo incluye todo incluso lo no religioso.

Veamos el universo reflejado en palabras de David Bohm, físico cuántico:

La materia visible que existe en el orden explícito y que comprende nuestro mundo tridimensional, no puede describirse sin hacer referencia al orden implícito desde el cual emerge.

El orden implícito es la fuente de nuestros mundos físicos y mentales y surge de un terreno más profundo llamado el orden superimplícito.

Existen órdenes cada vez más profundas (super-superimplícito, super-super-superimplícito ad infinitum) que se unen en un holomovimiento.  Este es el terreno infinitamente-dimensional del Todo Lo Que Es.

Desde el punto superimplícito que lo contiene todo, el universo es un despliegue desde la totalidad hasta la singularidad.

Entonces deducimos que todo menos lo material es espíritu y es la fuente de todo lo visible y palpable.  Y así como la materia es causada y finita, el espíritu no lo es siendo infinito y causal.  Podríamos decir que aunque no seamos conscientes de ello o pensemos todo lo contrario, la materia siendo la expresión más densa del espíritu, es elevada por él.  La materia se dignifica a través de su lado espiritual que no es nada más que su lado superior, su lado perfecto.  Cada vez que la materia cumple su misión o aquello para lo que sirve, está siguiendo el dictado espiritual específico y pertinente.

El trabajo es lo que nos da la oportunidad de elevar nuestra existencia aquí en la tierra de una forma pragmática, es lo que nos proporciona el aprendizaje necesario para ser cada vez más capaces, con más aptitudes.  A través del trabajo nos significamos y aunque no seamos conscientes de ello, el trabajo, sea el que sea realiza y dignifica.  No es el qué sino el cómo.

Por otro lado ningún trabajo tiene límites ni fronteras, ya que aunque aparentemente trabajemos, aislados y de una forma totalmente individual apartados de todo, lo que se está realizando tiene consecuencias imperceptibles que van más allá de lo local de una forma real pero sutil ampliando nuestros horizontes por encima de cualquier proyecto personal.

Este lado del trabajo, estas particularidades que transforman aunque muchas veces inconscientemente, son el propio engranaje de la espiritualidad materializándose.

¿Cómo vivir esto de una forma pragmática?  ¿Cuál es nuestro punto de partida?  El punto de partida tiene que ser la puesta en práctica de nuestras creencias y nuestros valores.  Y estos nos tendrían que llevar a una acción consecuente y consciente dentro de cualquier marco.  Nuestra conexión con lo espiritual está en nuestra capacidad para elevarnos y a su vez elevar nuestro entorno: tanto personal, familiar, social y por supuesto laboral.

Desde esta base, desde el potencial que se halla en cualquier acontecimiento para ser vivido de una forma transformadora y no rutinariamente repetitiva, nos libramos del enganche a lo que había sido apropiado ayer pero que debido al impulso evolutivo ya se ha convertido en caduco e inapropiado hoy.  Entonces podemos entrar en la dinámica de la creatividad que es el terreno de lo espiritual y que no es nada más que el reconocimiento de nuestras aptitudes en desarrollo que nos capacitan a superarnos continuamente.  Lo espiritual vivido desde el marco individual está en constante evolución buscando horizontes mayores que suelen venir de perspectivas cada vez más elevadas.  Esta búsqueda nos permite encontrar nuevas capacidades y nuevas formas de hacer.  De esta manera nos convertimos en la expresión coherente y palpable de ese algo más que se puede llamar, interés, dedicación, seriedad, honestidad, autenticidad y un montón de adjetivos que sólo están reflejando espiritualidad.

Preguntas de reflexión:

¿Fomentamos la autonomía y la autorrealización? 

¿Nos implicamos y participamos en la tarea? 

¿Creamos apertura hacia la cooperación, la flexibilidad y la creatividad?

¿Equiparamos los valores intangibles a los tangibles y colocamos valores espirituales por encima de los tangibles?

¿Reconocemos la importancia de los valores humanos sobre el concepto de “ganar”?

¿Damos importancia tanto al proceso como al producto?

¿Es tan importante lo cualitativo como lo cuantitativo?   

 

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