Estudia esa
incomodidad que
provoca la
globalización de
esas grandes
compañías que
controlan a la
sociedad de
masas a través
del consumo. Te
vas de
vacaciones a un
lugar exótico y
ahí está
McDonald´s,
idéntico a sí
mismo, como cada
vez más lo son
los aeropuertos,
la forma de
vestir e incluso
de relacionarse.
A esto Ritzer lo
llama la
globalización de
nada. "En
contraposición,
´algo´ es un
concepto ligado
a una realidad
local con
control local y
permeabilidad
con el entorno."
En ´La
McDonalización
de la sociedad´,
traducido a 17
lenguas, propone
globalizar
conceptos como
el ´slow food´.
Y me advierte
del uso de las
tarjetas de
crédito: "La
deuda es una
forma de
tenernos
controlados
muchos años". El
consumismo nos
consume como una
enfermedad.
- No le
gustan las
hamburguesas?
- No me gusta la
macdonalización
de la sociedad,
la homogeneidad
mundial que
crean 30.000
McDonald´s
repartidos por
el mundo y todas
sus copias (Starbucks,
Dunkin Donuts´,
Burger King...).
Pero lo más
importante no es
eso.
- Me lo
temía.
- El modelo
McDonald´s se
basa en una
estructura de
funcionamiento
que ha
influenciado
nuestra manera
de pensar.
- ¿Y cuáles
son sus
principios?
- La eficiencia;
la
previsibilidad,
es decir, que en
cualquier parte
del mundo sabes
qué comerás;
ofrecer cantidad
a bajo precio,
poniendo la
atención en la
cantidad en
lugar de la
calidad, y el
control.
- ¿Qué tipo
de control?
- A través de la
tecnología
controlan tanto
a sus empleados
como a los
consumidores. La
silla de
McDonald´s es un
famoso ejemplo:
intencionadamente
incómoda, está
diseñada para
que la gente no
aguante sentada
en ella más de
20 minutos. Pero
para mí lo
esencial es la
irracionalidad
de la
racionalidad.
- ¿?
- Son productos
que crean
problemas de
salud a gran
escala y dañan
el medio
ambiente.
- Vayamos más
allá.
- El consumo ha
devenido un
elemento crucial
de la cultura de
masas. Las
compañías de
este tipo crecen
de manera
exponencial y se
han convertido
en el corazón
del desarrollo
del capitalismo.
- Modelo que
ha conquistado
el mundo.
- Las compañías
necesitan
expandirse,
crear en todo el
mundo hambre de
consumir.
- ¿Ustedes,
en Estados
Unidos, han
llegado ya al
punto de
saturación?
- Dos días
después del
atentado del
11-S, el alcalde
de Nueva York
pidió por
televisión que
la gente saliera
de tiendas, y al
día siguiente lo
hizo Bush. La
economía de
Estados Unidos
se basa en el
consumo.
- ¿Qué ha
sido de lo
auténtico?
- Ha sido
reemplazado por
la copia.
Vivimos en un
mundo simulado y
la gente
prefiere la
copia a lo
auténtico.
- Exagera.
- Uno de los
viajes más
populares en
Estados Unidos
con diferencia
es a Las Vegas,
donde lo que se
visita son
reproducciones
de París,
Venecia... A
pocos kilómetros
está el valle de
la Muerte, un
desierto que es
emblema de
Estados Unidos,
pero nadie lo
visita porque no
hay nada que
consumir.
- ¿Por qué
nos atrapa ese
mundo?
- Hay una enorme
cantidad de
dinero invertido
en la catedral
del consumo. Nos
han convencido.
- ¿De qué?
- De que la
felicidad la da
el consumo. Pero
es una falsa
promesa. Todos
sabemos que no
recibimos del
producto (coche,
vestido o
crucero) la
gratificación
tan esperada.
- Entonces,
¿por qué
seguimos
comprando?
- La trampa es
la alimentación
del deseo.
Creemos que la
próxima compra
sí nos acercará
a la felicidad,
ése es el
mecanismo.
- ¿El sistema
no llegará a
colapsarse?
- Tenderá a
expandirse más y
más a nivel
global. A
McDonald´s
todavía le
quedan 300
países en el
mundo vírgenes.
Pronto podremos
comer lo mismo
en absolutamente
todos los
rincones del
mundo, ver la
misma
arquitectura y
la misma forma
de vestir.
- ¡Qué
alegría!
- Pero lo más
preocupante es
que las
estructuras de
funcionamiento
del consumo
están calando a
fondo a nivel
individual.
- Me está
asustando.
- Mi último
estudio versa
sobre cómo la
subcontratación
de productos
está permeando
en la vida
personal y cómo
se dispara su
crecimiento. Ya
es habitual en
Estados Unidos
subcontratar
servicios que
organicen tu
boda, eduquen y
paseen a tu
perro, cuiden tu
mente, te
asesoren en
imagen personal
y relaciones, te
ordenen los
armarios, y se
encarguen del
ocio y las
carencias de tus
hijos.
- ¿Adónde nos
puede llevar
todo esto?
- Al vacío. Esa
manera de
subcontratar
servicios para
que nos
resuelvan la
vida resulta muy
atractivo porque
nos permite
dedicarnos a
otras cosas que
nos parecen más
importantes,
pero al final,
¿qué es más
importante que
ocuparte de ti
mismo y de los
tuyos?
- ¡!
- Me temo que
este vacío nos
dejará cada vez
más vacíos y sin
capacidad para
darnos cuenta de
hasta qué punto
estamos
controlados y
dirigidos.
- Este
sistema crea
seres humanos
dependientes,
ansiosos y
violentos. ¿Le
es útil al
capitalismo o es
un efecto
colateral?
- Vivimos en la
cultura del
miedo; miedo de
no estar a la
altura del resto
de los
consumidores,
así que tendemos
a consumir más.
Es una cadena:
el miedo provoca
ansiedad y
necesidad, pero
el mercado
siempre propone
soluciones,
tenemos todo
tipo de
fármacos.
- ¿Estamos
ante la
globalización de
nada?
- Sí, productos
que nos definen
y que se crean
en un centro
lejano, que son
controlados por
informes
estadísticos
sobre las
necesidades de
los consumidores
e idénticos en
todas partes.
Nada es
Coca-Cola,
McDonald´s y
también bolsos
de Gucci o gafas
Chanel, que son
formas de nada
muy caras.
-... Mientras
las tarjetas de
crédito den.
- La estrategia
básica del
capitalismo del
consumo es
hacerte gastar
todo tu sueldo.
En EE. UU. el
promedio de
ahorro es de 0%,
- El sistema
quiere
endeudados, ¿por
qué?
- Para que la
economía crezca
más y más se
requiere que tú
entres en débito
más y más, un
sistema tan
inestable como
un castillo de
naipes. En EE.
UU. la deuda por
tarjeta de
crédito, gastos
de compras, ha
superado a la de
vivienda o
coche.