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El
universo no es uno sino muchos y no tiene ni
principio ni final, sino sólo infinitas
repeticiones. Lo ha demostrado el físico Linde
en la teoría inflacionaria del universo. He
atisbado apenas una partícula elemental de la
complejidad de la teoría en la entrevista para
mí más dura en mucho tiempo, pero tal vez por
eso también la más interesante. No sé si el
resultado está a la altura del empeño que pone
Linde en divulgar la complejidad de la física
teórica de vanguardia, pero estoy convencido de
que merecía la pena intentarlo. Cuando le hago
la primera pregunta a Linde en la Fundació La
Caixa miro el reloj y cuando acaba de contestar
sólo a esa pregunta ha pasado una hora. Ya ven
que el tiempo es relativo y varía en cada
universo. En el de Linde, más.
Como recordará, la teoría del big bang dice que
todo empezó con la mayor explosión que vieran
los tiempos, como si unos terroristas cósmicos
hubieran hecho estallar una enorme cantidad de
materia y todo volara en todas direcciones y las
estrellas y planetas fueran fragmentos de ese
estallido enfriándose en expansión.
- Algo así recuerdo.
- Es una teoría válida y demostrada
empíricamente, pero que no responde a todas las
preguntas. Por ejemplo, la extraordinaria
homogeneidad del universo, la falta de variación
en sus fluctuaciones de densidad...
- Supongo que sí.
- Esas cuestiones y otras similares llevaron a
Guth y a Stravinsky a plantear la teoría
inflacionista del universo, que yo contribuí a
demostrar. Nuestra teoría no niega el big
bang,al contrario, lo complementa y le da
consistencia, del mismo modo que la teoría de la
relatividad no niega a Newton, sino que lo
explica definitivamente.
- ¿Cómo lo han demostrado?
- Usamos el cielo como un gigantesco plató y
allí constatamos cómo las fluctuaciones
cuánticas registran el eco del big bang. Algunos
científicos dicen que en ese eco está la voz de
Dios; otros creen que esas fluctuaciones en
realidad son los dedos de la divinidad y otros
nos hemos limitado a medirlas.
- ¿Puede explicarse de forma más llana?
- Me costó dos años de soledad discurriendo por
los bosques con mi perro aproximarme sólo a una
parte del problema, los campos a escala. No
puedo explicar procesos complejos de una forma
muy sencilla.
- Haremos lo que podamos.
- La idea inicial es que el universo al
principio pasó por una fase de expansión
exponencial provocada por una presión negativa
de la densidad de la energía del vacío.
- Supongo que tiene todo el sentido.
- Lo que tratamos de explicar es por qué el
universo es tan regular, tan uniforme y lo que
descubrimos es que esa misma teoría demostraba
que a larga escala el universo no es tan
uniforme; que en realidad es como una burbuja
que produce otras burbujas: no vivimos en un
universo sino en un pluriverso.
- ¿Podría ser más concreto?
- El universo son burbujas fractales. Una
burbuja produce otras burbujas y éstas otras y
así hasta el infinito. Fíjese en esta imagen...
- Sí, son burbujas de las que salen como
excrecencias otras burbujas y de éstas, otras, y
así hasta que se agote la batería de su
portátil.
- En cada una de esas burbujas, existe un
universo con sus propias leyes.
- ¿Pero cuántas hay?
- El pluriverso no tiene principio ni fin. Está
en perpetuo movimiento. Así que, de algún modo,
todo ocurre varias veces al mismo tiempo en
infinitos universos.
- Entiendo que su edad le parezca relativa.
- Y nuestras vidas lo son. Yo creo que la física
debe volver a situar al hombre en el centro de
su interés.
- ¿Hay vida después de ésta?
- Bueno, es una cuestión que tengo que integrar
en mi discurso de una forma un tanto forzada,
pero lo haré. Y, de hecho. le voy a confesar que
difiero de la mayoría de los físicos que creen
que el universo es indiferente al hombre y que
debemos estudiarlo como si no existiéramos.
- Podríamos decir que nos interesa en la
medida en que vivimos en él.
- Exacto. Piense que nuestras vidas continúan de
burbuja en burbuja en el pluriverso.
- ¿Cómo?
- Siempre hemos interpretado nuestra existencia
así: no existíamos, existimos y un día más o
menos próximo o más o menos lejano dejaremos de
existir. Y punto.
- Parece una proposición razonable.
- Pero contemplando cómo las pruebas empíricas
demuestran la complejidad del universo tal vez
ese punto de vista sea demasiado reducido.
- Muy sofisticado tampoco es.
- Así que, por ejemplo, para mí, este universo
que no es sino una burbuja paralela a otras
tantas es un ensayo de la historia antes de la
historia real.
- No sé si le sigo...
- No es seguro que nuestras vidas hayan empezado
en un sentido físico estricto ni que vayan a
desaparecer...
- Ahora sí que me estoy perdiendo.
- Le he explicado que existen múltiples
universos en burbujas fractales...
- Sí.
- Pues del mismo modo nuestras existencias se
repiten.
- Puede ser un juego aburrido.
- No es un juego. La teoría inflacionaria del
universo no es una mera especulación, mis
compañeros experimentalistas la han demostrado,
aunque yo reconozco que cuando se enunció veía
casi imposible comprobarla en la realidad. Lo
que intento es adecuar nuestros razonamientos
vitales a lo que ya ha sido demostrado: que hay
muchos universos y que no están en éste.
- ¿Y eso significa que vivimos muchas vidas?
- En este punto tengo que explicar que la física
teórica debe avanzar junto a una teoría general
de la conciencia humana. Necesitamos integrar
saberes para poder progresar en cualquiera de
ellos. Porque insisto en que no hablamos de
meras especulaciones, sino de observaciones
empíricas.
- ¿Lo del pluriuniverso está demostrado?
- Puntualmente. A medida que nos proyectamos en
el nuestro, las ecuaciones dejan de funcionar
precisamente porque entramos en otra de esas
burbujas fractales que son los demás universos y
allí tienen sus propias leyes.
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