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- Quién era
María Magdalena?
- No fue nunca la prostituta en que nos la
convirtieron los evangelios canónicos.
- ¿No? ¿Y por qué la pintaron así?
- Porque fue una de esas rarísimas mujeres que,
hace dos mil años, en Palestina, se separaban de
sus esposos. ¡Fue lo que hoy en día llamaríamos
una "mujer liberada"!, y no esa pecadora
arrepentida que nos han dibujado.
- Pero esa actitud la marcó, ¿es eso?
- Sí. Al abandonar el hogar, romper con las
normas sociales y con la ley y la moral de su
tiempo, quedaba implícitamente situada, a los
ojos de la sociedad, como una prostituta.
- Pese a eso, Jesús la defendió...
- Jesús era también un marginado, por la audacia
de sus palabras. Esa libertad temeraria de
Myriam de Magdala fue acercándola a Jesús.
Pronto los apóstoles hablarán de ella como "la
bienamada" de Jesús. ¡Tuvo un lugar especial en
el entorno del Maestro!
- ¿Hasta qué punto "especial"?
- Los apóstoles nunca se muestran escandalizados
por esa proximidad, la ven normal. Y hay un
dato: hace dos milenios, un judío célibe no
podía entrar en una sinagoga para enseñar... y
Jesús entraba y enseñaba...
- No irá a decirme ahora que Jesús tenía
pareja, y que ella era Myriam de Magdala...
- Y si así fuera.., ¿en qué afectaría eso a la
verdad de la misión de Jesús sobre la Tierra?
¡En nada! ¿Acaso el amor físico entre dos seres
humanos marchita el alma, si hay pureza de
corazón? No hay dos clases de amor, humano y
divino: ¡hay amor, y eso es todo!
- Maravilloso, pero no hay constancia de...
- Eran dos almas cómplices. El evangelio
apócrifo de Felipe describe al Maestro besando a
María Magdalena en la boca... Pero, en la
Palestina de hace dos mil años, eso no denotaba
necesariamente una relación carnal. De afecto y
complicidad sí, por supuesto.
- Ciertamente: ella estuvo luego al pie de la
cruz, y junto al sepulcro en la resurrección...
- Ella fue la primera de entre los discípulos de
Jesús. Creo que fue la primera en entender su
enseñanza iniciática, la más elevada.
- ¿En qué se basa? La tradición cristiana le
concede un lugar subalterno...
- ... en los cuatro evangelios canónicos. Pero
lea los llamados apócrifos o gnósticos, entre
los que hay uno que lleva su nombre: "Evangelio
según Myriam". La tradición patriarcal y
masculina de la Iglesia lo orilló.
- No había oído hablar de ese texto.
- Fue descubierto a finales del siglo XIX: es un
manuscrito en lengua copta del año 150 de
nuestra era, una traducción tardía de algún
original en griego, escrito al dictado de Myriam
al final de su vida. Se conserva en los Museos
Nacionales de Berlín.
- ¿Y qué relata ese evangelio?
- Por desgracia, nos ha llegado incompleto,
amputado en gran parte. En el texto en sí, María
Magdalena describe enseñanzas del Maestro, y es
-a priori- bastante... esotérico.
- Ya... Explíqueme algo inédito de ella.
- Que aquel esposo del que María Magdalena se
separó -no soportó vivir junto a él- era
autoritario, violento y alcohólico: se llamaba
Saulo, era de Tarso...
- ¿San Pablo?
-Luego sería san Pablo, sí. En sus años jóvenes
era muy agresivo y, esto es sabido, se situó
junto al poder romano en Palestina.
- ¿Pero cómo sabe usted que fue esposo de
Myriam? ¿Lo cuenta ella en su evangelio?
- No. Eso lo he sabido yo por otra vía... A
través del libro del tiempo.
- ¿Qué libro es ese?
- No es exactamente un libro: es la memoria del
tiempo, los anales akhásicos.
- ¿Memoria del tiempo? ¿Anales... qué?
- Son las imágenes del pasado. ¡Y es posible
acceder a esas imágenes! Yo lo hago.
- Está usted tomándome el pelo.
-No, por favor. Verá: este universo es sólo una
dimensión de la realidad, un plano, una
frecuencia. Hay otros universos paralelos...
- Esa es una hipótesis que me defendió aquí
el gran astrofísico inglés Martin Rees, pero...
-Los hay: cada uno tiene su frecuencia de onda
particular (al igual que cada estado de nuestra
conciencia supone una longitud de onda
distinta). ¡Y existe una longitud de onda en la
que quedan "grabados" todos los acontecimientos
de este universo cotidiano!
-Ja, ja... ¡Los historiadores darían oro por
esa "videocinta"... si existiese!
- Existe: yo accedo a ella entrando en cierto
estado de conciencia. Me relajo, mi conciencia
se desidentifica de mi cuerpo... y salta. Y
entonces conecta con fragmentos de esa
"película", de esa "memoria del tiempo".
- Todo esto... no suena nada científico, ¿eh?
- Lo sé. Es una vía mística de conocimiento. Me
considero místico, no científico. Pero no
irracional. Es otra forma de racionalidad.
- ¿Quién le enseñó a hacer estos "viajes"?
- Fue un regalo de la vida: la primera vez me
sucedió espontáneamente, estando tumbado en la
cama. Me asusté, creí que había muerto... Y
meses después decidí provocarlo yo: y lo logré,
con prácticas de relajación.
- Quizá lo que "ve" sea sólo ensoñación...
- En una de mis "exploraciones" al Egipto
Antiguo "vi" que los hebreos recibían la
enseñanza del faraón Akhenatón, y así lo plasmé
en un libro. Años después -hace poco- apareció
un libro muy erudito de dos sesudos egiptólogos
¡que sostienen justamente esa tesis!
- Y así ha visto usted a María Magdalena...
-Sí. Y he podido "leer" las partes hoy perdidas
de su evangelio. Y lo he transcrito.
- Si un día apareciese lo que hoy falta...
- ... se verá que mi transcripción es buena.
- Elíjame una frase de ese evangelio.
-Anote esta: "Sólo podrán beber los que han
despertado en sí mismos la fuente".
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